jueves, 25 de septiembre de 2008

Andar con pies de plomo

Qué paciencia le tiene que dar a una Dios.
Si yo le dijera a todo el mundo lo que pienso de cada uno de ellos, primero me tiraba hablando tres días y segundo, nadie me volvería a dirigir la palabra.
Claro que está mucho mejor ser diplomático, vende mucho más, y tener mano izquierda, y ser sutil, y andarse por las ramas, y todo eso.
Todo eso es mejor porque quedas mejor con la gente. Porque nadie se siente herido.
Pero esa no es la verdad.
Hieren más las medias tintas, y los paños calientes, y la suavidad.
Me agota andar con pies de plomo.

4 comentarios:

casi yo dijo...

Lo difícil es ser consciente en todo momento de la diferencia que existe entre la sinceridad y la simple impertinencia.

Saludos, amiga

Wen dijo...

Uf, no me extraña... Yo n podría vivir así mucho tiempo..
Es mejor tener menos relaciones que relaciones tan falsas e hipócritas que no aportan nada y solo dan problemas.... Bueno, al menos en mi caso es lo que hago.

Lucía dijo...

Bueno, lo mejor es decir lo que piensas pero procurando no herir sensibilidades, aunque es verdad que no es fácil y agota.

OaBy dijo...

Con la poca inteligencia social que tenemos en este puñetero país, creo que la gente no se pispa de cuando le das una ostia con una pluma de pavo real.
Yo antes era mucho más sarcástico que sutil, y ahora se han cambiado las tornas. La mayoría de las veces me siento muy solo en esos casos en los que la gente no me sabe leer el mensaje codificado...