Andratx, Mallorca
Me he enamorado. Una vez más, he vuelto de Mallorca enamorada de la isla. La distancia me anestesia cuando estoy lejos y me olvido de ella, pero cuando vuelvo, otra vez me doy cuenta que sigo enganchada. Y ya no me resisto, estoy enganchada para siempre a la isla.
No sé qué tengo yo con Mallorca que siempre vuelvo tocada y hundida. Y es que me transformo, se me olvida el reloj, la prisa, los miedos, los agobios....todo es paz y una conexión especial con la naturaleza. Buen rollo para que nos entendamos.
A ver quién no se acostumbra a vivir así.
