viernes, 27 de abril de 2007

¿Destino o casualidad?


Ella y él se separaron hace diez años. Por aquel entonces, cada uno tomó un camino distinto pero (lo que son las cosas) se volvieron a encontrar este año y ahora han vuelto a revivir lo que ya vivieron mucho tiempo atrás.
- Esto debe ser el destino- dicen los dos.

¿Destino o casualidad?
Si creemos en el destino, entonces ¿para qué hacemos nada, si ya está todo predeterminado? ¿Es que simplemente somos marionetas sin ninguna capacidad de decisión sobre nuestra vida? ¿Estamos en manos de algo tan incierto como el azar, el destino, como queramos llamarlo?


¿O es que simplemente la vida está hecha de casualidades? Muchas coincidencia en algún caso podemos decir, pero solamente eso, coincidencia. Las mismas coincidencias que hacen que conozcamos a unas personas y no a otras. ¿Es todo por azar o verdaderamente está fijado de antemano nuestro recorrido por la vida?

Personalmente nunca he creído mucho en el destino pero tampoco tengo ningún argumento ni para estar a favor ni en contra. Si estuviese a favor sería únicamente porque el creer en el destino de alguna manera me relaja; el pensar en que mis decisiones no van a condicionar nada porque todo está supuestamente escrito en un libro invisible a mis ojos me tranquiliza, me permite escapar del sentimiento de culpabilidad de las decisiones "supuestamente" mal tomadas (este tema ya me rayará otro día).
Desgraciadamente me inclino más a pensar que nuestra trayectoria la definimos día tras día.

¿Desgraciadamente?
¿O por suerte?

11 comentarios:

Modesto dijo...

No creo en el destino, no creo que estemos hechos para hacer algo que está escrito, pero no le encuentro explicación a todo esto, siempre me lo he preguntado... XD Chao ^^

el mono dorado dijo...

¿Entonces Judas estaba destinado a engañar a Jesús?

Esa es una pregunta que se hicieron los teologos...el que quiera saber la respuesta que la busque, yo la lanzo con el permiso de La Pequeña.
No solo tú, se pregunta por las casualidades o causalidades.

rginfinito dijo...

El destino no existe (o eso al menos eso creo).

Por suerte, las pequeñas decisiones diarias marcan el camino de cada cual (para lo bueno/malo). Sería desesperante y aburrido pensar que está todo planificado ya!!!

Besos

Beauséant dijo...

quizás sea un poco de todo ¿no?, las cosas hay que salir a buscarlas, pero a veces no basta sólo con eso ...

PícoraViboríta dijo...

Pues seguramente si pensamos de forma racional no deberíamos creer en el destino.
Pero luego la vida se va encargando de darte pequeños empujones que te hacen dudar...

Posiblemente las casualidades sean un compendio de causas que para nada cuentan con la intervención del destino.

Bueno, es una opinión.

Besos mil.

Hinoto dijo...

Yo creo que el destino es algo que te empuja a que ocurran dos o tres hechos importantes en la vida (un gran amor, una amistad, tal vez eso que te hizo decantarte por una carrera u otra), luego tú eres libre de qué hacer con ellos.

Hay una cita que me encanta: "No existen las casualidades, sólo lo inevitable" (xxxHolic, Clamp).

JAL dijo...

El destino es lo que muchos llamamos suerte, es decir casualidad. Por lo tanto, destino, suerte y casualidad son una misma cosa. La voluntad propia puede cambiarlos casi siempre

clipper dijo...

a mi me dijeron que creer en el desptino es de cobardes, porque ya tienes las decisiones tomaddas y no puedes hacer nada para cambiarlas...yo no se que creer, me pasa como a ti, creo mas en la casualidad que en el destino...

el mono dorado dijo...

casualidad o causalidad???
ketchup o catsup???
caca o coco???

No sabemos na de na...pero por si las moscas, lo bueno lo elegí yo y lo malo el destino.¿o no?

wen dijo...

A mi el azar me da pánico. La idea de las casualidades me acojona cantidad.
El destino te deja como más trankilo, sea para bien o para mal...
No creo en el destino y me niego a creer en el azar.

juannnn dijo...

pues yo n ocreo en el destino, Creo en las casualidades, creo en que el mundo ni es tan grande, ni es tan infinito. Por lo menos nuestro planeta tierra, tiene sus limitaciones, y tambien nosotros nuestros caminos e inquietudes.