viernes, 7 de septiembre de 2007

Una pequeña muestra...















Cañón de Río Dulce
La pequeña tortuga nunca había visto nada igual. Nunca antes había visto una selva sin fin.
En este Cañón era donde los indígenas esperaban a los pobres galeones españoles para darles su merecido por invadir tierra ajena.
Pensábamos que íbamos a conquistar y resulta que ellos nos conquistaron a nosotros.

13 comentarios:

Dark Angel dijo...

... recorriendo la blogosfera me llamo la atencion tu nombre... despues de fisgonear en tu casa me llamo la atencion tu espacio... que bonito y que bien mantenido... espero poder regresar, con tu consentimiento por supuesto...
un abrazo enorme desde mi lejana galaxia

JAL dijo...

Vaya, las fotos no se ven bien, no se aprecia ningún indígena

Marujita Robinson dijo...

Por un momento creí que era el Amazonas

Chasky dijo...

La cantidad de bichos que debe haber ahí, no serías atacada por alguno?

Cierro comillas dijo...

tenemos un amigo en comun,venite a mi blog, hay otra fiesta...eso si trae un regalo.
besos.

La interrogación dijo...

Lo que pasa es que tardaron unos cuantos siglos y nosotros, mientras tanto, nos aprovechamos.

Á. Matía dijo...

La pequeña tortuga cada vez se hace más grande

Un saludo

rginfinito dijo...

que bonito es que te conquisten (aunque sea de malas maneras)!!!

besos

sun_goes_on dijo...

HOLA!! He estado en Río Dulce este verano. Dormí en Livigstone pq el huracán venia a por nosotros. Me encantó como creo que a ti. Viva los garífunos!!

Luni dijo...

Las fotos son preciosas y el paisaje digno de disfrutarlo.

Me gustó
Besos

Cyllan dijo...

Hola tortuga, he acabado por aquí no sé ni como, je. Me gustan mucho las fotos y los relatos de viajes. ¿Vas a poner más? Lo de Guatemala seguro que te ha dado muchas experiencias.
Saludos.

wen dijo...

Que preciosidad la verdad...
Qué suerte la tuya!!

clipper dijo...

vaya pasiaje para una tortugaaaa jejeje